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“Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”, Donna Haraway, resumen del capítulo 4

“Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”, Donna Haraway, resumen del capítulo 4

Queridas compañeras del master de igualdad: pensaba terminar el resumen del libro en esta entrega, pero me he entretenido bastante con el capítulo 4º ;P Como es uno de los más interesantes, o quizás uno de los que mejor he entendido, he decidido explicarlo con más detalle, y dejar los siguientes capítulos para una entrega posterior. Cuando ya esté todo escrito, lo colgaré en el blog de las "terkas" :)))

Este 4º capítulo, dedicado a la autora afrobritánica Buchi Emecheta, forma parte aún de la primera parte del libro titulada "Naturalezas narrativas", y es aquí donde la autora comienza a adentrarse en un tema de vital importancia para el feminismo de los años 80: la crítica de las mujeres negras y de las lesbianas, que ponen en cuestión las teorías y la epistemología utilizada hasta entonces.

Haraway toma como ejemplo a Buchi Emecheta como mujer y como autora, para explicar las distintas lecturas que se han hecho de sus obras, e ilustrar así su propia propuesta o posición. Ya hemos visto en clase que lo que llamamos “experiencia femenina” o “experiencia de las mujeres” es un tema problemático en la posmodernidad, porque la experiencia se traduce en texto, y es una herramienta, cuando no un arma arrojadiza, en el terreno de la política. Haraway comienza diciendo que “el feminismo es colectivo y la diferencia es política, es decir, trata del poder, de la responsabilidad y de la esperanza. La experiencia, al igual que la diferencia, trata de conexiones contradictorias y necesarias.” La autora es consciente de que su posición en cuanto que mujer, feminista, norteamericana, blanca, de clase media, influyen en su forma de pensar, al igual que los distintos contextos políticos que le ha tocado vivir. Pero, ella cree que eso, lejos de restarle legitimidad a su discurso, le proporciona una poderosa herramienta de responsabilidad y objetividad: el conocimiento situado. Haraway está dispuesta a reconocer que se ha equivocado, a construir una nueva teoría para el presente/futuro, y para ser refutada, revatida o remezclada según sea necesario.

Así, comienza hablándonos de un “periodo de tremenda transformación en la composición racial y étnica y en las relaciones de poder en el estado y en la nación. (…) Los días de la hegemonía blanca –una consolidación del poder quizás hoy más peligrosa que nunca- parecen contados. Estos asuntos afectan profundamente a la construcción de la 'experiencia femenina'… (…) En el poderoso momento político actual (estamos hablando de lo 80’s) las intensas intersecciones y co-construcciones de la teoría feminista, la crítica del discurso colonial y la teoría antirracista, han reestructurado fundamentalmente, individual y colectivamente, los siempre contestados significados de eso que conocemos como 'experiencia de la mujer'”.

En este nuevo espacio de contestación sobre la “experiencia de la mujer”, en el que A y no-A son simultáneamente verdad, Haraway insiste en la necesidad de los conocimientos situados: “…los asuntos más sencillos en el análisis feminista requieren momentos contradictorios y cautela en su resolución dialéctica o de otro tipo. 'Conocimientos situados' es un término reducido que define esta insistencia.” Haraway tiene la esperanza de una “conexión mundial feminista”, de un “otro lugar” dentro del desorden establecido, y habla de un “otro inadecuado”, como posible imagen de la mujer postcolonial.

Los conocimientos situados surgirían en la intersección de la teoría feminista con la crítica del discurso colonial: “Los conocimientos situados son siempre conocimientos marcados. Son nuevas marcas, nuevas orientaciones de los grandes mapas que globalizaban el cuerpo heterogéneo del mundo en la historia del capitalismo y del colonialismo masculinos. (…) …la teoría feminista y el estudio crítico del discurso colonial hacen intersección entre ellos como dos importantes parejas binarias, es decir, lo local/global con lo personal/político. Mientras que el tono de lo personal/político suena con más fuerza en el discurso feminista, y lo local/global en la teoría crítica del discurso colonial, ambas parejas son herramientas  esenciales para su propia construcción. (…) Aceptar esta tradición (la tradición de las dicotomías) no invalida su uso, sino que lo sitúa e insiste en su parcialidad y responsabilidad. La diferencia es importante. Las parejas binarias, bastante sospechosas para las feministas que conozco, pueden convertirse en poderosas maquinitas de vez en cuando.”

Con esta esperanza de construir afinidades respetando las diferencias, Haraway hace su lectura personal de la obra de Emecheta. Primero explica la biografía de esta autora, una mujer nigeriana que tras emigrar con su marido a Inglaterra a principios de los 60, se separa y se ve obligada a mantener a sus 5 hijos con la beneficencia y a vivir en una casa protegida mientras va a la universidad. Emecheta además escribe novelas que para Haraway son “a la vez pedagógicas, populares, históricas, políticas, autobiográficas, románticas y contenciosas.” Por lo visto las novelas de Emecheta son muy populares en Inglaterra, donde se venden en ediciones de bolsillo para leer en el metro, y también tiene éxito en su país natal, Nigeria.

Pues bien, otra de las lecturas que explica Haraway, además de la suya, es la de una autora de apellido Ogunyemi. Esta autora, según lo que he entendido, hace una crítica al feminismo “colonial” o anterior a la intersección con la teoría crítica postcolonial, y se muestra más partidaria del término “mujerismo” frente al de “feminismo”. Ogunyemi hace una genealogía de la literatura de mujeres anglófonas africanas y afroestadounidenses a partir de los 60, genealogía que, según Haraway, conduce “a un lugar de esperanza política llamado mujerismo. Ogunyemi utilizaba la palabra para designar a la mujer comprometida con la supervivencia y la totalidad de 'todas las gentes', hombres y mujeres, de Africa y de los africanos de la diáspora. (…) Ogunyemi señalaba que una mujerista representa un momento particular de madurez que afirma la unidad de todas las gentes mediante una exploración a todos los niveles de las experiencias de las mujeres como 'madres de todos'” El problema que ve Haraway es que Ogunyemi habla de mujeres casadas, y en su teoría no hay lugar para el socialismo, el feminismo o el lesbianismo, ya que estos “aparecían explícitamente para un momento de inmadurez, quizás recuperable más tarde, pero por entonces no incorporables a las voces de las 'esposas cooperativas' que estaban situadas como normativa de la unidad de las mujeres negras".

Los libros de Emecheta no hablan precisamente de esposas felices, sino de todo lo contrario, deben de ser bastante duras con la institucionalización del amor. Por eso Ogunyemi se resistía a reconocer a Emecheta como “una de las suyas”. Para que os hagáis una idea sobre el contenido de las novelas de Emecheta, os copio una de las historias de Emecheta que relata Haraway: “…las consecuencias del amor entre Ete Kamba y Nko. La pareja tiene una relación sexual una noche fuera del poblado, tras lo cual él se desespera pensando si ella será todavía virgen o no, ya que lo hicieron vestidos y de pie. Nko se niega a responder a sus obsesivas preguntas sobre su virginidad. (…) El joven va a pedir consejo a un anciano del poblado de Nko, que es también miembro de la facultad y líder del Nuevo Movimiento Cristiano… (…) El profesor, líder religioso y modelo de hombre familiar, había estado acosando sexualmente a Nko, que era estudiante con él. Tras la visita de Ete Kamba, el anciano la fuerza a una relación sexual, en la que se queda embarazada. (…) Nko le dice a Ete Kamba que los nombres de 'virgen', 'prostituta' o 'esposa' provienen de él. (…) No piensa dejar que las contradicciones locales/globales y personales/políticas presentes en la necesidad de Ete Kamba hacia ella se conviertan en un símbolo imposible de pureza y de no contradicción que definan quién tiene que ser ella… y ellos.”

En este final de la historia Haraway está haciendo ya su propia lectura, que continúa con estas frases: “Quizás Emecheta trata de decir que las mujeres africanas no serán nunca más reproducciones de las imágenes femeninas occidentales, ya estén siendo transmitidas por el colonizador o por los nacionalistas indígenas: virgen, puta, madre, esposa o hermana. (…) Quizás algo de este proceso significará que, local y globalmente, la parte que le corresponde a la mujer en el edificio de las personas, de las familias y de las comunidades no puede ser descrita con ninguno de los nombres de la Mujer y de sus funciones.”

Haraway termina diciendo que leer ficción es una práctica intensamente política, y su lectura de Emecheta, junto a las otras lecturas, forman parte de una pugna por articular discursos liberatorios de la mujer, que se ocupan de nombrar las diferencias, especificidades y afinidades “que estructuran los mundialmente cambiantes y poderosos artefactos llamados 'experiencia femenina'”.

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“Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”, Donna Haraway, comentario de los capítulos 1, 2 y 3

“Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”, Donna Haraway, comentario de los capítulos 1, 2 y 3

El comentario de este libro va dirigido a mis compañeras en el Master de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la UPV/EHU, y a cualquier lectora o lector interesado en el tema y con conocimientos básicos o escasos sobre teoría feminista. Lo digo porque me ha pasado en otras ocasiones el comentar libros, como por ejemplo los de Anne Rice, y que lector@s más enterad@s que yo me echen la bronca por lo simple de mis afirmaciones. Ya sabemos que cada lector/a construye el libro con su lectura, que no hay dos lecturas iguales, y que lo que yo encuentro en el libro puede ser terriblemente limitado. De modo que, hecha la aclaración, os resumiré lo que yo, con mi inteligencia de maketa, he logrado entender.

Y es que no estamos ante un libro precisamente fácil, sobre todo si no se tienen unos conocimientos básicos sobre filosofía o teoría feminista. Palabras como posmodernidad, ontología, epistemología, o sociobiología aparecen constantemente en un texto muy metafórico, casi poético, que a mi se me antojaba como un paseo en 4x4 por un terreno pedregoso.

Incluso Jorge Arditi, autor del primer capítulo del texto introductorio, reconoce sus dificultades y prejuicios a la hora de enfrentarse al texto de Haraway: “Debo confesar que mi primera reacción al leer a Haraway fue inequívocamente negativa. Siendo blanco, hombre, de clase media, me sentía ofendido por su ira contra el Hombre Blanco, desanimado por lo que inicialmente me pareció un lenguaje excesiva e innecesariamente oscuro, y confrontado con la fuerza de su voz política, que equivocadamente tomé por arrogancia.”

Así que yo no me preocupo, porque Encarni, una de nuestras profesoras del master que además es científica (la obra habla mucho de ciencia y de mujeres en la ciencia), decía que no había entendido casi nada.

Primera parte: Lecturas contrapuestas: Naturalezas narrativas

En el primer capítulo, titulado “La empresa biológica: sexo, mente y beneficios, de la ingeniería humana a la sociobiología”, Haraway hace un repaso de la evolución de la ciencia biológica en el siglo XX para mostrarnos las enormes transformaciones que se han dado en la manera de estudiar la vida (de organismos a genes, de psicobiología a sociobiología). Para ello se centra en la primatología, ciencia que tuvo un extraordinario desarrollo durante el siglo XX gracias a las generosas donaciones de grandes corporaciones norteamericanas, que pensaban que estudiando el comportamiento de los primates podrían hacerse con instrumentos de control eficaces sobre grandes grupos humanos.

En este primer capítulo ya entramos en contacto con el lenguaje irónico y metafórico de Haraway: “Yerkes trabajó para establecer la utilidad de los primates en la interpretación de los seres humanos dentro del capitalismo corporativo científicamente gestionado que se llama naturaleza.” Mediante esta ironía la autora nos advierte de que nuestro concepto de naturaleza es una construcción, primera de las advertencias que harán saltar por los aires algunos de los conceptos que teníamos hasta ahora sobre la ciencia y la naturaleza: “La naturaleza ha sido construida sistemáticamente en términos de máquina capitalista y mercado.”

Porque una de las cosas que pretende hacer la autora, y sobre todo en este capítulo, es desmitificar la ciencia o las historias científicas (el nuevo Dios surgido de la Ilustración), y mostrar sus íntimas conexiones con el poder. Así, nos explica cómo Yerkes, que estudiaba el comportamiento de los primates financiado por la Fundación Rockefeller, “se planteaba la naturaleza y la sociedad en términos de gestión capitalista”, es decir, que concebía la naturaleza “como una categoría que facilita la remodelación de los objetos naturales, incluida la sociedad.”

Sus investigaciones tenían consecuencias para decidir qué era lo que se consideraba una persona sana y madura, con consecuencias, por ejemplo en las “pruebas de inteligencia destinadas a los reclutas, cuyos resultados fueron frecuentemente utilizados para limitar la inmigración y para otros fines racistas.”

En este y en los dos capítulos siguientes, Haraway nos mostrará los dudosos métodos de Yerkes (psicobiología), Wilson y Washburn (sociobiología), en el estudio de los primates. Ellos trataron de demostrar que los comportamientos de dominación por parte de los machos eran algo natural en las manadas, y por lo tanto, entre los seres humanos. “El razonamiento sociobiológico aplicado a las sociedades humanas se desliza fácilmente hacia la fácil naturalización de la segregación en el empleo, de las jerarquías de dominancia, del chauvinismo racial y de la “necesidad” de dominación en las sociedades basadas en el sexo para controlar los aspectos más indecentes de la competición genética.” (pág.109)

Si nos preguntan qué imagen tenemos de una manada de monos, ¿qué nos vendría a la cabeza? Y si imagináramos a grupos humanos de hace 5000 años, ¿qué vemos? ¿Hombres cazando, tal vez? ¿Monos machos haciendo valer su poder sobre hembras y crías? Todo esto se lo debemos a esos científicos norteamericanos.

En el capítulo 3, “La pugna por la naturaleza primate: las hijas del hombre-cazador, 1960-1980”, Haraway explica cómo las “hijas” científicas de los primatólogos más importantes del siglo XX (las discípulas o estudiantes de Washburn, último de los científicos estudiados), subvierten los métodos de estudio sobre los primates para escribir historias diferentes sobre el origen y la vida primate. Porque nos habían contado que la evolución humana tuvo mucho que ver con la caza, especialidad que se consideró masculina. Esa es la imagen que se nos ha quedado a much@s en el inconsciente, y resulta que no es del todo verdadera (la alimentación no dependía sólo de la caza, que se realizaba muy de vez en cuando; el mayor avance vino de la mano de la recolección y de la agricultura, inventada por las mujeres). Se ponen en duda los métodos de observación, los supuestamente infalibles “experimentos”: “Al final, el género es una condición inexcusable de la observación. Como la clase, la raza y la nación.” (pág 177).

Las científicas pues, han entrado en la lucha de discursos sobre los primates para hacer valer su voz: “…las estrategias retóricas y la pugna por establecer los términos del discurso son decisivas en las luchas feministas en el campo de las ciencias naturales”, porque “ser autora es poseer el poder de engendrar, de nombrar.” Frente a algunas feministas “anticientíficas”, que consideran que las manifestaciones científicas no son más que “ficciones históricas convertidas en hechos mediante el ejercicio del poder”, Haraway defiende una verdadera ciencia feminista, que no sea dominadora ni totalizadora y que, consciente de su responsabilidad, tenga algo nuevo decir en la relación entre conocimiento y poder.

El problema es que “las feministas han heredado nuestra historia (o el conocimiento) a través de una voz patriarcal”, y por ello saben “que el poder de nombrar algo es el poder de objetificar, de totalizar.” Algunas voces, como la de Sandra Harding, apuntan a que las mujeres, por nuestra situación histórica y porque no tenemos nada que ocultar (no pretendemos dominar a los hombres, a pesar de que algunos estén convencidos de ello), podemos llegar a una teoría de la objetividad que logre que sujeto y objeto cohabiten sin la dominación amo-esclavo. Aunque Haraway no parece tan convencida, y más tarde nos dará su propia solución a este problema. Porque, de hecho, las feministas ya han hecho uso de ese poder de nombrar, y también de totalizar. De eso se ocupará en parte en los siguientes capítulos. De momento nos da este adelanto de lo que para ella debe ser el feminismo: “El feminismo es, en parte, un proyecto para la reconstrucción de la vida pública y de los significados públicos. Es, por tanto, una búsqueda de nuevas historias y de un lenguaje que nombre una nueva visión de posibilidades y de límites.” (pág.134)

Recordando al profesor McLuhan

Recordando al profesor McLuhan Ahora que las nuevas tecnologías de la comunicación están cambiando nuestra vida de forma difinitiva y los cambios son cada vez más notorios, resulta todo un placer releer este ensayo de los años 60's. Es un librito corto y muy entretenido, que puedes leer en una hora, pero que tiene mucha miga.

"El medio es el masaje" nace de la colaboración entre el profesor Marshall MacLuhan, teórico de los medios de comunicación, y el diseñador gráfico Quentin Fiore. A través del diseño, la ilustración y el humor, el profesor MacLuhan nos va advirtiendo de lo que se nos viene encima con las nuevas tecnologías "eléctricas".

Vayamos poco a poco: Una de las frases más conocidas de McLuhan es aquella de "el medio es el mensaje" (the medium is the message). ¿Qué quiere decir esto? McLuhan dice que los medios (y con "medios" no se refiere sólo a la televisión o la prensa, sino a la tecnología en general) en cuanto que son prolongaciones de los sentidos (por ejemplo, la rueda es una prolongación del pie, el libro una prolongación del ojo, la ropa una prolongación de la piel...) alteran nuestra forma de percibir el mundo, al margen de sus contenidos: "Las sociedades han sido moldeadas más por la índole de los medios con que se comunican los hombres que por el contenido mismo de la información". Cuando vemos la TV, lo importante no es lo que nos dice la tele (de hecho, no tiene ningún mensaje en absoluto) sino el hecho mismo de estar viéndola, porque en realidad la pantalla somos nosotros, la tele vuelca, proyecta sobre nosotros un montón de información caótica, inconexa. Los verdaderos cambios introducidos por la imprenta no tenían que ver con lo que decían los libros, sino con la construcción de bibliotecas, la creación de nuevas profesiones y la imposición de nuevas formas de memorización y de pensamiento ligadas a la escritura. "El medio es el mensaje".

Pero el libro se llama "El medio es el masaje" (the medium is the masagge). En la página 2 sale un señor estirando la oreja y diciendo ¿el masaje? como si no hubiera entendido bien. McLuhan le responde: "¡Y cómo!" Porque según el, los medios, al ser prolongaciones de los sentidos, y la tecnología eléctrica, al ser una prolongación del sistema nervioso central, no dejan ninguna parte de nuestra persona sin moldear, sin modificar, sin masajear. "El medio es el masaje".

El autor nos explica que vivimos entre dos mundos en colisión: el viejo mundo de la mecanización y la especialización, y el nuevo mundo de la tecnología eléctrica. Explica los cambios en el ámbito individual (usted), familiar (su familia), social (su barrio), educacional (su educación), laboral (su puesto), político (su gobierno), y en las relaciones con los otros (los otros).

Os hago un mini-resumen:

Usted

"Los dispositivos eléctricos de información para una vigilancia universal, tiránica de la cuna a la tumba, están originando un verdadero dilema entre nuestra búsqueda de privacidad y la necesidad de enterarse que tiene la comunidad. Los viejos y tradicionales conceptos de un pensar y un actuar privados, aislados -los patrones de la tecnología mecánica- están muy seriamente amenazados por nuevos métodos de instantánea recuperación de la información almacenada, por el banco de legajos procesados eéctricamente por computadoras..."

Su familia

"El círculo de la familia se ha ensanchado. El consorcio mundial de información engendrado por los medios eléctricos -el cine, el Telstar, el vuelo- excede con mucho toda la influencia que ahora podrían ejercer mamá y papá. El carácter ya no es moldeado solamente por un par de fervorosos expertos chapuceros. Ahora, todo el mundo es un sabio."

Su barrio

"El circuito eléctrico ha demolido el régimen de "tiempo" y "espacio" y vuelca sobre nosotros, al instante y continuamente, las preocupaciones de todos los otros hombres. (...) Nada podría estar más alejado del espíritu de la nueva tecnología que "un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar". Usted ya no puede IRSE a casa."

Su educación

"Hay un mundo de diferencia entre el aula y el ambiente de información eléctrica integrada del hogar moderno. Al niño televidente de hoy se lo afina con el diapasón de las noticias "adultas" al minuto: inflación, disturbios, guerra, impuestos, delincuencia, beldades en traje de baño, y queda perplejo cuando ingresa al ambiente del siglo XIX que caracteriza todavía al sistema educacional, con información escasa pero ordenada y estructurada por patrones, temas y programas fragmentados y clasificados. (...) El niño de hoy está creciendo absurdo, porque vive en dos mundos y ninguno de ellos lo impulsa a crecer."

"Los otros"

"¡El shock del reconocimiento! En un ambiente de información eléctrica, los grupos minoritarios ya no pueden ser contenidos -ignorados. Demasiadas personas saben demasiado las unas de las otras. Nuestro nuevo ambiente obliga al compromiso y a la participación. Cada uno de nosotros está irrevocablemente envuelto en la vida de los demás, y es responsable de ellos."

Sigamos desmenuzando el pensamiento de McLuhan: él dice que antes de que existiera el lenguaje hablado, el alfabeto fonético, el órgano dominante para la orientación sensorial del hombre (y de la mujer) era el oído. Cuando el ser humano empezó a hablar, la comprensión pasó a depender exclusivamente del ojo, porque el uso del alfabeto "promovió y estimuló el hábito de percibir cualquier ambiente en términos visuales y espaciales". Al hombre "le cambiaron un ojo por un oído". Esta nueva forma de "ver", muy arraigada todavía entre nosotros (según MacLuhan, tenemos una enorme cantidad de prejuicios visuales), responde a la filosofía de "un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar" del Renacimiento.

La invención de la imprenta "confirmó y amplió la nueva tensión visual" -explica el autor. "Proporcionó la primera mercancía uniformemente reptible, la primera línea de montaje: la producción en masa." Gracias a la imprenta los hombres pudieron leer en soledad, y eso contribuyó al culto al individualismo, al hecho de que las personas tuvieran puntos de vista separados, fijos, al aislamiento, a la no-implicación. La mecanización y la especialización provocan también una separación entre la acción práctica y la comprensión, "separa la imaginación del hacer ejecutivo".

La nueva tecnología termina con la hegemonía del ojo: "En los fenómenos eléctricos, lo visual apenas es un componente de una compleja interacción. Como en la era de la información la mayoría de las operaciones se dirigen eléctricamente, la tecnología eléctrica ha significado para el hombre de occidente una considerable merma del componente visual de su experiencia, y un aumento correlativo de la actividad de sus demás sentidos". De este modo, la implicación de la persona es mucho mayor.

Ahora, nos parecemos más a los primitivos, y de ahí viene el concepto de "aldea", y la frase: "La nueva interdependencia electrónica recrea el mundo a imagen de una aldea global".

La juventud, el pop

El profesor McLuhan era fan de la juventud, y por eso la juventud era fan del profesor McLuhan: "La juventud comprende por instinto el ambiente actual: el drama eléctrico. Vive míticamente y en profundidad. Esta es la causa de la gran alienación que existe entre las generaciones." Por eso se le relaciona con las protestas estudiantiles de los años 60's en EEUU, y "las 4 magníficas M: Marx, Mao, Marcuse y McLuhan".

"Muchas de nuestras instituciones sofocan toda la experiencia natural directa de la juventud, que reacciona con placer "no aprendido" ante la poesía y la belleza del nuevo ambiente eléctrico, el ambiente de la cultura popular."

"Hoy, los jóvenes, rechazan las metas. Quieren desempeñar roles... R-O-L-E-S. Es decir, compromiso total. No quieren objetivos o puestos fragmentarios, especializados."

En el libro aparecen referencias y citas de varios grupos musicales:

Los Beatles: "El mito significa vestirse con el público, con el medio en que se vive. Esto es lo que hacen los Beatles. Son un grupo de personas que, de pronto, pudieron vestirse con su público y con el idioma inglés mediante efectos musicales... poniéndose un ropaje completo, todo un tiempo, un Zeit."

Bob Dylan (cita): "Porque algo está sucediendo Pero uno no sabe qué es ¿Lo sabe usted, señor Jones?"

The Velvet Underground (cita): "La historia, tal y como la machacan. Palabras rituales en orden rutinario."

John Cage (varias citas): "Uno debe ser imparcial, aceptar que un sonido es un sonido y un hombre es un hombre; dejar de ilusionarse con las ideas de orden, las expresiones del sentimiento y el resto de nuestro bla bla estético heredado". "El más elevado de los propósitos es no tener ninguno. Esto nos pone en armonía con la naturaleza, con su modo de operar."

El espejo retrovisor

Para McLuhan, la mayoría de nuestros males vienen de la colisión, la "guerra civil" entre ambientes. Nos enfrentamos a los problemas de hoy con las herramientas de ayer: "En los periodos de grandes transiciones tecnológicas y culturales emergen, invariablemente, grandes perplejidades y un hondo sentimiento de desesperación. Nuestra "era de la ansiendad" se debe, en gran parte, a que tratamos de ejecutar las tareas de hoy con las herramientas de ayer -con los conceptos de ayer."

"Cuando tratamos de enfrentar una situación totalmente nueva, tendemos siempre a adherirnos a los objetos, al sabor del pasado más reciente. Miramos el presente en un espejo retrovisor. Entramos en el futuro retrocediendo."

Por eso tenemos que deshacernos de los prejuicios y los esquemas del pasado, "desaprender lo aprendido", "vestirnos con el nuevo ambiente", y "lanzarnos a vivir míticamente". ¿Suena bien, no?

Epílogo

"El medio es el masaje" es un "antilibro". Su formato, y la forma en que está contado, supone un compromiso con lo que está diciendo, con la nueva tecnología. Es también una ironía sobre el libro como mercancía y una crítica al hecho de considerar el esfuerzo intelectual como propiedad privada. Para McLuhan, el libro tal y como lo conocemos ya no tiene ningún valor, porque es algo del siglo XIX: "un chiste penetrante e incisivo puede tener más significación que las banalidades encuadernadas entre dos tapas de libro".

En la última página, un chiste con esta ilustración resume todo el contenido. Un chaval con una guitarra eléctrica le explica a su padre, perdido en el "Understanding media: the extensions of man" el pensamiento de McLuhan: "Mira, pa, el profesor McLuhan dice que el ambiente creado por el hombre se convierte en su medio para definir su rol en él. La invención del tipo de imprenta creó el pensamiento lineal, o eslabonado, separando al pensamiento de la acción. Ahora, con la TV y la interpretación de canciones folklóricas, el pensamiento y la acción están más próximos entre sí y la implicación social es mayor. Volvemos a vivir en una aldea, ¿comprendes?"

Los vampiros de Anne Rice

Los vampiros de Anne Rice Kris y yo hemos leído Lestat el vampiro y La reina de los condenados, las entregas 2 y 3, respectivamente, de las “crónicas vampíricas” de Anne Rice. A las 2 nos han encantado ambas novelas, pero las 2 hemos decidido que no seguiremos con la saga de momento.

Anne Rice es una escritora norteamericana nacida en 1941 en Nueva Orleans. Vivió allí hasta los 15 años, fue a la universidad a San Francisco, y allí conoció al que sería su marido Stan Rice. El primer libro de “las crónicas vampíricas”, “Entrevista con el vampiro”, lo escribió Rice a mediados de los 60’s, tras la muerte de su hija, y se publicó por primera vez en 1976. Al mismo tiempo Rice escribió otra serie, “Las brujas de Mayfair”, y algunos libros eróticos, “La trilogía de la belleza”. Además de su nombre de casada, la escritora utiliza otros seudónimos como A.N. Roquelaure o Anne Rampling.

Aquí tenéis su bibliografía completa:

Crónicas vampíricas

1. Entrevista con el vampiro (1976)
2. Lestat el vampiro (1985)
3. La reina de los condenados (1988)
4. El ladrón de cuerpos (1992)
5. Memnoch el diablo (1995)
6. Armand el vampiro (1998)
7. Merrick (2000)
8. Sangre y oro (2001)
9. El santuario (2002)
10. Blood canticle (2003)

Nuevos cuentos de vampiros

1. Pandora (1998)
2. Vittorio (1999)

Las brujas de Mayfair

1. La hora de las brujas (1990)
2. La voz del diablo (1993)
3. Taltos (1994)

La triología de la belleza

1. El rapto de la bella durmiente (1983)
2. El castigo de la bella (1984)
3. La liberación de la bella (1985)

Otras novelas

1. La noche de todos los santos (1979)
2. Un grito al cielo (1982)
3. La momia o Ramses el maldito (1989)
4. El sirviente de los huesos (1996)
5. Violín (1997)
6. Hacia el edén (1985)
7. Belinda (1986)
8. The master of the rampling gate (2002)

Centrémonos ahora en sus novelas sobre vampiros, las más leídas en todo el mundo. Anne Rice es la mujer que ha actualizado a los vampiros, que los ha situado en la modernidad. Sin ella probablemente no existiría Buffy cazavampiros y otras sagas y películas actuales. Pero... ¿Por qué enganchan tanto las novelas de Rice? ¿Por qué son best-sellers? Yo creo que por un lado sumergen al lector en un mundo gótico-fantástico extremadamente atractivo. Los personajes son inmortales, y eso ofrece posibilidades narrativas infinitas: es muy divertido observar cómo reacciona un personaje en la antigua Roma, en la Francia del siglo XVIII o en el San Francisco de finales del siglo XX. La perspectiva de la autora es además muy europea, y las descripciones de ambientes y épocas muy logradas y creíbles. Por otro lado, a pesar de que los personajes son inmortales, vampiros, y por tanto, muy distintos de nosotros, enseguida nos sentimos identificados con ellos, porque los vampiros, los pobres, no se libran de los grandes interrogantes de la humanidad. El hecho de ser inmortales no hace que sepan más sobre su origen o el del hombre, más bien al contrario: su “angustia vital”, el “¿qué hago yo aquí?” se acentúa aún más que en los mortales, porque saben que seguirán arrastrando esos interrogantes eternamente. Los vampiros de Rice tampoco son inmunes a las pasiones humanas: el amor, la amistad, la soledad, el deseo de ser amado... todo lo viven con más intensidad. Por eso les tomamos tanto cariño, a pesar de que van matando gente a diestro y siniestro.

Mi personaje favorito sin duda ninguna y me imagino que el de la mayoría de los lectores de Rice es el vampiro Lestat. Es una especie de “elegido”, el que cambiara el orden establecido hasta entonces en el reino de los vampiros. Lestat es quizá el más apasionado de los bebedores de sangre, siempre dispuesto a romper las reglas, a revelar los secretos, a acabar con las convenciones. También es tremendamente seductor. En “Lestat el vampiro” es un auténtico placer acompañar a Lestat, el vampiro neófito, en sus primeros pasos por la senda del diablo. Ummmm, qué ganas le entran a una de que le muerda el cuello furtivamente...

Características de los vampiros de Rice

- Son inmortales, aunque no del todo. Los primeros años de vida vampírica son los más complicados. Los jóvenes vampiros deben aprender a sobrevivir, ser prudentes y aliarse con otros vampiros más viejos y poderosos, si no quieren que les destruyan.

- Viven de noche, duermen de día. Como no podía ser de otra manera. La luz del sol les destruye, y el fuego, también. Durante el día tienen que guarecerse de la luz solar enterrándose bajo tierra, como hacen l@s vampir@s más silvestres, o meterse en un ataúd, como hacen l@s más sofisticad@s. El ataúd se ve cómodo y les protege bien de la luz, al tiempo que auyenta a curiosos mortales.

- Los ajos y los crucifijos no tienen ningún efecto sobre ellos. Yo creo que lo del crucifijo es una señal de que en el mundo de Rice Dios no existe, y por lo tanto no tiene ningún efecto sobre los vampiros.

- Se alimentan de sangre humana. Es la que más les gusta, aunque también pueden alimentarse de sangre animal. Las piezas más codiciadas son jóvenes de piel rosada, o adultos bien alimentados. Cuando toman una presa de estas características, los vampiros experimentan un éxtasis sublime, no sólo por el sabor la sangre, sino por llevarse con ella la vida de sus víctimas, engullirla completamente mientras la víctima, rendida, se deja hacer.

- Los vampiros más viejos pasan por distintas fases de esplendor y decadencia: pueden estar viviendo a todo tren 200 años, y después, por las circunstancias que les toquen, tener que enterrase y pasar otros 150 años en estado vegetativo, hasta que alguien les rescata o logran la energía suficiente para emerger de nuevo.

- Tienen poder para leer el pensamiento de los mortales y de los vampiros, y pueden recibir mensajes de otros vampiros desde el otro lado del mundo, así como escuchar conversaciones que se producen a miles de kilómetros de distancia.

- Tienen una fuerza sobrehumana, capacidad para correr rapidísimo, para saltar, y los más poderosos, incluso para volar a la misma velocidad de los aviones. Los más superpoderosos pueden destruir a otros vampiros, haciéndolos estallar en llamas, sólo con pensarlo.

- Los vampiros se hacen entre ellos, y se llaman hijos. Esta prohibido hacer vampiros niños, aunque Lestat ya lo hizo con Claudia en “Entrevista con el vampiro”. Cuando adquieren el “don oscuro”, los vampiros se quedan con el aspecto físico que tenían en el momento de recibirlo. Un problema entre vampiros padre/madre-hijo/a es que no pueden leerse el pensamiento, sus mentes quedan cerradas, por alguna extraña razón. Aquí encontraréis un árbol genealógico de los vampiros, con sus edades y parentescos.

- Los vampiros no follan, y son bisexuales. Abandonan el placer de la carne por el placer de la sangre. El éxtasis que experimentan al tomar una presa es mayor que el que sentían antes con el sexo. Sin embargo, también tienen formas de amarse entre ellos, con la sangre claro, y no hacen distinciones entre sexos. Que si tú me chupas un poquito mi sangre, que si yo otro poquito la tuya, y al final terminan haciendo un 69, cada uno con los colmillos clavados en la carne del otro, en un circuito cerrado de sangre ultra-poderosa.

Terminología vampírica riciana

- Jardín salvaje: es el mundo de los vampiros, su hábitat natural. Es como nuestro mundo, pero de noche y con otros seres que nosotros no podemos ver, como demonios, espíritus... O sea, un mundo como gótico y ultra-sensual, lleno de bellos vampiros y lindas presas a las que morder ;-)

- Don oscuro: cuando un vampiro hace otro vampiro, le entrega el don oscuro, que consiste en convertirse en bebedor de sangre, ser malvado, ser inmortal y disfrutar de todos los poderes de los vampiros, aunque también de sus penas y angustias.

- Senda del diablo: es la vida de cada vampiro, su destino, el camino que le toca recorrer, la mayoría de las veces, en solitario. Los vampiros de Rice son tremendamente sensibles y necesitan del afecto de sus seres más queridos, pero también son muy independientes y caprichosos, lo que les lleva a no compartir grandes periodos de tiempo.

***

Según lo que he leído en internet de fans de la Rice, los mejores libros son los 3 o 4 primeros de la saga vampírica. Allí se cuentan las tramas principales de la historia, un enorme culebrón, con cantidad de personajes e historias. Los últimos libros cuentan las historias particulares de algunos personajes de la saga, y vuelven a acontecimientos ya narrados.

Una pega que encontramos a estas novelas es su extensión, porque son largas que te cagas (de 600 páginas para arriba). Y una “slow reader” como yo puede tirarse meses con un libro de estos. Por eso Kris y yo hemos decidido abandonar la saga de momento, porque sino no leemos otra cosa en todo el año ;-) Pero si sois los típicos máquinas del negro sobre blanco, recomendadísimas las obras completas de esta señora.

Por último quisiera hablar un poquito más sobre la señora Rice. En las contraportadas de los libros casi siempre viene la misma foto, una en la que se parece un poco a Begoña Ameztoy, con peinado a lo Cleopatra y un lazo en el cuello. En otras fotografías más recientes, tiene aspecto de intelectual de izquierdas.

Antes he dicho que vivió hasta los 15 años en Nueva Orleans, pero no he contado que después de casarse volvió, y allí vive y escribe en la actualidad. Su casa en First Street es un lugar de peregrinación para sus fans, y escenario de algunas de las aventuras de la saga de las brujas de Mayfair. Nueva Orleans es también una de las ciudades fundamentales en el universo de los vampiros de Rice, ya que allí viven tres de sus protagonistas, Lestat, Louis y Claudia, durante un periodo de sus vidas. Es lógico: Lestat de Lioncourt nació en Francia en el siglo XVIII, y en el XIX, se va a Nueva Orleans. Por tanto, Rice nos describe la ciudad desde su fundación hasta la modernidad.

Si un@ visita esta ciudad, puede hacer una ruta turística completa sobre Anne Rice, visitando lugares emblemáticos que aparecen en sus novelas como los cementerios St. Louis y Lafayette, el teatro Coliseo, el Café du monde... La autora también organiza concentraciones para sus fans en Halloween, donde todos se disfrazan de vampiros o con objetos esotéricos, y, al menos una vez, ha celebrado su jazz funeral, que por lo que he podido entender, es una vieja costumbre de la ciudad que consiste en acompañar el cadáver de alguien desde la iglesia hasta el cementerio con música de jazz.

En la página web de Anne encontraréis cartas que escribe a sus lectores, las últimas noticias, sus reflexiones sobre política, etc.

Guía de adaptaciones cinematográficas

Cita de la autora: "La gente que deja de creer en Dios o en la bondad todavía suele creer en el demonio. No sé por qué. O sí lo sé: La maldad es siempre posible, la bondad es una dificultad eterna."
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Discazo + Las perrass

Discazo + Las perrass Querido blog:

Esta mañana he venido en el coche cantando como una loca por toda la autopista, escuchando el último disco de los L-Kan "Discazo", que me encanta. L-Kan es mi grupo: me siento super-identificada con todas las canciones, con la actitud y con todo. Para mi, el mejor grupo de spanish-pop de los últimos 5 años. Vale, Astrud son mejores, pero los L-Kan me llegan más al corazoncito.

Os pongo algunos de los trocitos que he cantando con más entusiasmo:

Todo por placer: "Quiero hacer un viaje largo; Para escuchar contigo los CDs que he olvidado; cantar en el coche a pleno pulmón, porque la música y yo tenemos razón..."

Aburrida de estar salida: "Una pilingui una perdida pero hoy estoy desconocida; me aburre mi vida sexual, ya estoy cansada de follar; mira que cola en mi portal, voy a empezar a cobrar; todas mis noches son igual quién me mandó ser liberal"

La mancha de mora: "Quitas la mancha de mora con otra verde o haces guardia en mi casa sólo para verme; Dices que hay más tías que botellines o llenas de lágrimas klínex y klínex..."

Mi cociente es diferente: "Ahora me hago la boba y me dedico solamente a ir de loba; Quiero ser una tía cañón; me he inscrito en el gimnasio; Me encanta el monitor (...) Soy la más tonta de los rayos uva; Pues ahora soy un bombón; Muchachos, preparaos! Que he bajado el listón!"

Novios: "Ahora que estamos juntos podemos innovar; Yo te enseñaré mi parque y tú me enseñarás tu bar; (...) Y todo lo que he ganado también me hace pensar en todo lo que he perdido; Lo que no haré ya nunca más; Llorando con mis amigas, los viajes para ligar; Todas las cosas que hacía mientras tardabas en llegar."

Mi relación con Francia: "Et je vous chante en français parce que ça me plait, parce que ça me plait..."

Te prefiero sucio: "1,2,3, Yo te quería y se interpuso la lejía; 1,2,3, Yo te adoro y sólo hablamos de ajax cloro; 1,2,3, Yo te trabajo y tú me das el estropajo; 1,2,3, Quiero follar, aparta ya el vim limpiahogar..."

Nanana nanana: "Noto que te estoy gustando; No puedes disimularlo; Te encantan todos mis gallos; Y mi aspecto estrafalario; Tú querrías ser igual; Hoy me puedes imitar; Vamos cede y hazte fan..."

Quiero ser siniestra: "Y hoy por fin! Depresión! Qué subidón! Quiero morir! Que bajón, que gris, que horror! (...) Aquí esta la mamarracha, vestida al fin de cucaracha..."

Cuentos chinos: "Me lo quiero creer que con esta crema no habrá flacidez y que estando morena todo me queda bien; Me lo quiero creer que lo que tenga que ser será; Que dejaré a mis novios sin que nadie lo pase mal..."

Shopper de una intelectual: "Para qué voy a estudiar si puedo ser shopper de una intelectual; Tú que vas tan mal vestida ponte sexy y atrevida; Yo que soy tan animal, dame un barniz cultural..."

Yo ya no: "Llevo medias de red; Llevo cresta; Como sushi; Hago exámenes; Voy al spa; Digo mainstrain; Llevo colores fluor; Digo dj; Llevo botas de boxeador; Digo trendy; Soy moderna..."

El finde me lo pasé bien: el jueves, en el concierto de p3z, el viernes, pinchando en el ondarra. Vinieron: un matrimonio que conozco desde hace tiempo y que me aguantaron desde el principio hasta el final. Casualité, él me pidió un tema: "Todo por placer" de L-Kan, que iba a ser mi super-hit, pero anduve con un montón de prisa y me dejé el "Discazo" en casa. ¡Qué rabia! Para compensar, puse "El DJ mató a la estrella del pop" y un remix de "Modern talking". También se me jodió el tema "No te molestes, no es gay" de Casquería fina. Katxis... Un besazo para esta pareja tan maja. También vino aitor con su troupé, majísimo, y mis amigas: pat, kris, olatz, ines... Hay una camarera ahora en el ondarra que es lo más: Ainhoa. Trata super bien a todo el mundo, esta buenísima, pide canciones guays y es super-simpática... muuuuuaaaa!!!

El sábado me fui al concierto de las perras del infierno como si fuera al fútbol: super abrigada, con modelito de pilingui de extra-radio por debajo y un bocata de jamón y queso guardado en el bolso. Bueno pues las Black Diamond guay, les respeto pero no es mi estilo, lo siento... Y las perras... bueno, sensacional. Todo el mundo preguntaba: "¿Han mejorado? ¿Ya tocan mejor?" Pues no, qué pesados, no tocan mejor, ni falta que les hace. Como dicen las L-Kan: "aunque tú sepas tocar, te falta saber estar...". Sensacional la nueva batería, Monica, que ya convierte a las perras en una banda "only ladies", y que estaba guapísima con su vestido de Peggy-sue y su sombrero de Cindy Lauper. El público, de vez en cuando, le pedía que se levantara y le aplaudían un montón. Tocaron todos los hits, y me emocionó especialmente el "Go go Kigo": ver que nuestra vida es totalmente pop, que nuestros amigos salen en himnos power-pop como este. Qué subidón!!!! Bueno y ya lo más fue cuando inés dijo: "Este concierto, desde el principio, se lo dedicamos a... ¡Vive la resistance!" O sea, que nos dedicaron el concierto, a la resistance donostiarra!!! Y en el bis de "Me gusta ser una zorra-perra" nos subimos un montón de chicas al escenario, y kris y yo lo dimos todo... ayayayayayay cabrón!!!!!

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Aventuras de un maketo: literatura vivida

Aventuras de un maketo: literatura vivida Aventuras de un maketo es un libro excepcional en todos los sentidos. No está en ninguna biblioteca, ni se puede comprar en ningún sitio. Se editó en California en 1957, y no tiene ISBN. El autor es mi tio-abuelo, Pedro Fernandez Ormaechea. Pedro era el mayor de 10 hermanos, y mi abuelo Manolo el pequeño. Se llevaban 20 años. Eran hijos de distintas madres: la madre de Pedro murió en el parto de su quinto hijo, y su padre se casó con Pepita Arín, mi bisabuela, que era de Villabona.

El libro cuenta las memorias de Pedro, su vida, escrita por él mismo con la ayuda de mi abuelo, ya que en sus últimos años se quedó ciego. Una vida llena de viajes, avatares y sufrimientos: la vida de un emigrante español, solo en el mundo. Lo más bonito del libro es que está escrito con una humildad extraordinaria, sin ninguna pretensión literaria ni de ningún tipo. El autor sólo pretende dar cuenta de su vida. Así presentaba el libro la editorial: “Autobiografía de un viajero extraordinario. Del norte de España a Manila, a través de todo Oriente, y después a Nueva York, para regresar de nuevo a Filipinas, pasando por La Habana, San Francisco y Japón, navegando por todos los mares. Relato auténtico de la ocupación de Filipinas por los nipones y su expulsión del archipiélago oriental. Emoción inefable, vivísimo interés, realismo impresionante... Una novela vivida.”

Pedro nunca vivió en Euskal Herria (Nació en Vadocondes, Burgos), pero la conoció y entendió. Tomó el nombre de “maketo” porque creyó que iba bien con su forma de sentirse: extraño, extranjero, inculto... Este “maketo” es un hombre autodidacta, que intuye más que sabe las cosas, pero que tiene una fina inteligencia que le hace albergar ideas muy interesantes: “Mi manera de ser: maketo, ignorante, bruto, impío y místico.” Miren que cosas escribe:

Comunismo místico: “Desde muy pequeño comencé a sentirme comunista, sin saber entonces lo que era eso. Quizá ahora lo sepa menos que antes, pues he observado que se dan muchas interpretaciones a eso del comunismo. Mi actual interpretación es sencilla: un sistema comunista es algo parecido a lo que practican frailes y monjes que viven en comunidad: “uno para todos y todos para uno”, sin tener preocupaciones de tipo económico, auxiliando al más débil, al más pobre. El que tiene más dando al que tiene menos.”

Los vascos: “Lo que más llamaba mi atención y me admiraba era el tipo vasco –alto, fornido-, tan diferente del castellano, que regularmente es de baja estatura. Aunque hablaran el castellano, diría que no son españoles, como sucede con los americanos que, aunque su idioma es el inglés, son diferentes a los británicos. En el caso de los vascos, hasta el idioma es diferente. El portugués tiene un tipo y un lenguaje muy parecidos al castellano y lo mismo el italiano. Pero el vasco tiene otro origen. No me extraña nada que muchos de ellos tengan ese empeño en conservar y cultivar sus tradiciones y características regionales, con aspiraciones de soberanía independiente.”

Europa, la ONU: “Yo no entiendo de política y no comprendo muchas cosas, pero el sentido común y mi inteligencia de maketo me dicen que lo más práctico sería un Gobierno federal republicano con Estados o provincias autónomos. Me agrada la idea de los Estados Unidos de Europa y aún me gusta más la idea de un Gobierno Mundial. Todas las naciones unidas bajo un solo gobierno. Esto no es imposible. Es cuestión de tiempo. Todas las cosas, como las frutas, maduran gradualmente con el tiempo.”

La historia adquiere al final tientes dramáticos: el maketo y toda su familia (mujer y 5 hijos) son internados en un campo de concentración japonés en Manila, y pasan allí 3 años sufriendo grandes penalidades. Al final, son liberados por el ejército norteamericano (como en las películas, y es que, de hecho, esta novela es un guión cinematográfico impresionante), y se instalan en Estados Unidos. Esto es lo último que escribe Pedro Fernandez, para el prefacio de sus memorias: “...Vivo cerca del mar, rodeado de montañas frondosas, con abundancia de palmas, árboles frutales, flores y pájaros, con un clima paradisíaco, semitropical, ideal, en un ambiente de paz y felicidad. (...) Tres veces conseguí rehacer mi vida y otras tantas se encargó el destino de desmoronarla. Sin embargo, al cabo de tantas vicisitudes, a pesar de haber muerto mi primogénito y de haberme quedado ciego en los precisos momentos en que más necesitaba mi vista, me cabe la gran satisfacción de poder pregonar a los cuatro vientos que, hoy en día, me siento completamente feliz, rodeado de mi esposa, mis hijos y mis nietos, lleno de alegría y bienestar, sin otro deseo que impartir esta felicidad a todos mis semejantes.”

Pedro Fernandez Omaechea murió hace tiempo; mi querido abuelo Manolo, :_) en 1995, y hace pocas semanas, la hija mayor del maketo, Mara Mosco, falleció en California a los 80 y tantos años arropada por el amor de su familia. Este último verano tuve la suerte de conocer a las bisnietas del maketo, las nietas de Mara: Celia y Dominique. Pasaron el verano en Donosti, y causaron sensación: son las típicas californianas de curvas y melenón, guapísimas y simpatiquísimas las 2, super cariñosas, de 19 y 21 años. Bailamos y nos reímos, me llaman “prima”, y las adoro. Celia es la que mejor habla castellano, con acento andaluz, y aún no ha leído “Aventuras de un maketo”, pero lo hará. Esta historia maravillosa nos une, y espero que la nueva generación, la nuestra, mantengamos ese vínculo transatlántico de amor y respeto.

Este artículo está dedicado a la memoria de Pedro, Manolo y Mara.
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