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“Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”, Donna Haraway, resumen del capítulo 4

“Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”, Donna Haraway, resumen del capítulo 4

Queridas compañeras del master de igualdad: pensaba terminar el resumen del libro en esta entrega, pero me he entretenido bastante con el capítulo 4º ;P Como es uno de los más interesantes, o quizás uno de los que mejor he entendido, he decidido explicarlo con más detalle, y dejar los siguientes capítulos para una entrega posterior. Cuando ya esté todo escrito, lo colgaré en el blog de las "terkas" :)))

Este 4º capítulo, dedicado a la autora afrobritánica Buchi Emecheta, forma parte aún de la primera parte del libro titulada "Naturalezas narrativas", y es aquí donde la autora comienza a adentrarse en un tema de vital importancia para el feminismo de los años 80: la crítica de las mujeres negras y de las lesbianas, que ponen en cuestión las teorías y la epistemología utilizada hasta entonces.

Haraway toma como ejemplo a Buchi Emecheta como mujer y como autora, para explicar las distintas lecturas que se han hecho de sus obras, e ilustrar así su propia propuesta o posición. Ya hemos visto en clase que lo que llamamos “experiencia femenina” o “experiencia de las mujeres” es un tema problemático en la posmodernidad, porque la experiencia se traduce en texto, y es una herramienta, cuando no un arma arrojadiza, en el terreno de la política. Haraway comienza diciendo que “el feminismo es colectivo y la diferencia es política, es decir, trata del poder, de la responsabilidad y de la esperanza. La experiencia, al igual que la diferencia, trata de conexiones contradictorias y necesarias.” La autora es consciente de que su posición en cuanto que mujer, feminista, norteamericana, blanca, de clase media, influyen en su forma de pensar, al igual que los distintos contextos políticos que le ha tocado vivir. Pero, ella cree que eso, lejos de restarle legitimidad a su discurso, le proporciona una poderosa herramienta de responsabilidad y objetividad: el conocimiento situado. Haraway está dispuesta a reconocer que se ha equivocado, a construir una nueva teoría para el presente/futuro, y para ser refutada, revatida o remezclada según sea necesario.

Así, comienza hablándonos de un “periodo de tremenda transformación en la composición racial y étnica y en las relaciones de poder en el estado y en la nación. (…) Los días de la hegemonía blanca –una consolidación del poder quizás hoy más peligrosa que nunca- parecen contados. Estos asuntos afectan profundamente a la construcción de la 'experiencia femenina'… (…) En el poderoso momento político actual (estamos hablando de lo 80’s) las intensas intersecciones y co-construcciones de la teoría feminista, la crítica del discurso colonial y la teoría antirracista, han reestructurado fundamentalmente, individual y colectivamente, los siempre contestados significados de eso que conocemos como 'experiencia de la mujer'”.

En este nuevo espacio de contestación sobre la “experiencia de la mujer”, en el que A y no-A son simultáneamente verdad, Haraway insiste en la necesidad de los conocimientos situados: “…los asuntos más sencillos en el análisis feminista requieren momentos contradictorios y cautela en su resolución dialéctica o de otro tipo. 'Conocimientos situados' es un término reducido que define esta insistencia.” Haraway tiene la esperanza de una “conexión mundial feminista”, de un “otro lugar” dentro del desorden establecido, y habla de un “otro inadecuado”, como posible imagen de la mujer postcolonial.

Los conocimientos situados surgirían en la intersección de la teoría feminista con la crítica del discurso colonial: “Los conocimientos situados son siempre conocimientos marcados. Son nuevas marcas, nuevas orientaciones de los grandes mapas que globalizaban el cuerpo heterogéneo del mundo en la historia del capitalismo y del colonialismo masculinos. (…) …la teoría feminista y el estudio crítico del discurso colonial hacen intersección entre ellos como dos importantes parejas binarias, es decir, lo local/global con lo personal/político. Mientras que el tono de lo personal/político suena con más fuerza en el discurso feminista, y lo local/global en la teoría crítica del discurso colonial, ambas parejas son herramientas  esenciales para su propia construcción. (…) Aceptar esta tradición (la tradición de las dicotomías) no invalida su uso, sino que lo sitúa e insiste en su parcialidad y responsabilidad. La diferencia es importante. Las parejas binarias, bastante sospechosas para las feministas que conozco, pueden convertirse en poderosas maquinitas de vez en cuando.”

Con esta esperanza de construir afinidades respetando las diferencias, Haraway hace su lectura personal de la obra de Emecheta. Primero explica la biografía de esta autora, una mujer nigeriana que tras emigrar con su marido a Inglaterra a principios de los 60, se separa y se ve obligada a mantener a sus 5 hijos con la beneficencia y a vivir en una casa protegida mientras va a la universidad. Emecheta además escribe novelas que para Haraway son “a la vez pedagógicas, populares, históricas, políticas, autobiográficas, románticas y contenciosas.” Por lo visto las novelas de Emecheta son muy populares en Inglaterra, donde se venden en ediciones de bolsillo para leer en el metro, y también tiene éxito en su país natal, Nigeria.

Pues bien, otra de las lecturas que explica Haraway, además de la suya, es la de una autora de apellido Ogunyemi. Esta autora, según lo que he entendido, hace una crítica al feminismo “colonial” o anterior a la intersección con la teoría crítica postcolonial, y se muestra más partidaria del término “mujerismo” frente al de “feminismo”. Ogunyemi hace una genealogía de la literatura de mujeres anglófonas africanas y afroestadounidenses a partir de los 60, genealogía que, según Haraway, conduce “a un lugar de esperanza política llamado mujerismo. Ogunyemi utilizaba la palabra para designar a la mujer comprometida con la supervivencia y la totalidad de 'todas las gentes', hombres y mujeres, de Africa y de los africanos de la diáspora. (…) Ogunyemi señalaba que una mujerista representa un momento particular de madurez que afirma la unidad de todas las gentes mediante una exploración a todos los niveles de las experiencias de las mujeres como 'madres de todos'” El problema que ve Haraway es que Ogunyemi habla de mujeres casadas, y en su teoría no hay lugar para el socialismo, el feminismo o el lesbianismo, ya que estos “aparecían explícitamente para un momento de inmadurez, quizás recuperable más tarde, pero por entonces no incorporables a las voces de las 'esposas cooperativas' que estaban situadas como normativa de la unidad de las mujeres negras".

Los libros de Emecheta no hablan precisamente de esposas felices, sino de todo lo contrario, deben de ser bastante duras con la institucionalización del amor. Por eso Ogunyemi se resistía a reconocer a Emecheta como “una de las suyas”. Para que os hagáis una idea sobre el contenido de las novelas de Emecheta, os copio una de las historias de Emecheta que relata Haraway: “…las consecuencias del amor entre Ete Kamba y Nko. La pareja tiene una relación sexual una noche fuera del poblado, tras lo cual él se desespera pensando si ella será todavía virgen o no, ya que lo hicieron vestidos y de pie. Nko se niega a responder a sus obsesivas preguntas sobre su virginidad. (…) El joven va a pedir consejo a un anciano del poblado de Nko, que es también miembro de la facultad y líder del Nuevo Movimiento Cristiano… (…) El profesor, líder religioso y modelo de hombre familiar, había estado acosando sexualmente a Nko, que era estudiante con él. Tras la visita de Ete Kamba, el anciano la fuerza a una relación sexual, en la que se queda embarazada. (…) Nko le dice a Ete Kamba que los nombres de 'virgen', 'prostituta' o 'esposa' provienen de él. (…) No piensa dejar que las contradicciones locales/globales y personales/políticas presentes en la necesidad de Ete Kamba hacia ella se conviertan en un símbolo imposible de pureza y de no contradicción que definan quién tiene que ser ella… y ellos.”

En este final de la historia Haraway está haciendo ya su propia lectura, que continúa con estas frases: “Quizás Emecheta trata de decir que las mujeres africanas no serán nunca más reproducciones de las imágenes femeninas occidentales, ya estén siendo transmitidas por el colonizador o por los nacionalistas indígenas: virgen, puta, madre, esposa o hermana. (…) Quizás algo de este proceso significará que, local y globalmente, la parte que le corresponde a la mujer en el edificio de las personas, de las familias y de las comunidades no puede ser descrita con ninguno de los nombres de la Mujer y de sus funciones.”

Haraway termina diciendo que leer ficción es una práctica intensamente política, y su lectura de Emecheta, junto a las otras lecturas, forman parte de una pugna por articular discursos liberatorios de la mujer, que se ocupan de nombrar las diferencias, especificidades y afinidades “que estructuran los mundialmente cambiantes y poderosos artefactos llamados 'experiencia femenina'”.

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4 comentarios

glutton -

placida ya se que esto no deberia escribirlo aquí, mira este link:

http://www.cybereuskadi.com/articulos/n0002314.htm

¿todo por el control?

placi -

Gracias por todos tus sabios consejos, ya he corregido las erratas!
Un beso GORDO! ;DDDDDD*

Matilde Selavy dandose prisa! -

"porque la experiencia se traduce en texto, y es una herramienta, cuando no un arma arrojadiza, en el terreno de la política."

Por una construccion de experiencia propia, no importada o impuesta...! viva los feministos, l@s mujerist@s y las mujers afrikanas en diaspora continua!
;D
este discurso, se parece muxo al de los Situacionistas en los 50 y 60, donde "la critica de la vida cotidiana" y la "creación de situaciones" era un eje primordial de su forma de entender la creación artistica, por lo tanto, la (auto)gestión cultural!

YANKEES FUERA DE iRAK!
COCACOLA FUERA DE NUESTROS CEREBROS!
TERKAS AURRERA!!!!!!!!!!!!!!!!
ni un paso atrás, ni para perder el tiempo escuchando como las "viejas glorias" del donosti-sound se lamentan y argumentan vuestr@ lucha!!!!!!!!

Matilde Selavy dandose prisa! -

"porque la experiencia se traduce en texto, y es una herramienta, cuando no un arma arrojadiza, en el terreno de la política."
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