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"Hay algo que te hace extraordinaria", dice un folleto de la Clínica Quirón, sita en el barrio de Egia de Donostia, en su campaña publicitaria para atraer donantes de óvulos. "Lo que te hace extraordinaria no es tener óvulos, sino donarlos", sigue diciendo en el interior. Este folleto me lo encontré colgado de una chincheta en el tablón de anuncios de la facultad de derecho ayer cuando iba a clase. Debe de haber muchos más repartidos en las instalaciones de la UPV. Según nos dijo más tarde la profesora Itziar Alkorta, también abordan a las estudiantes en plena calle, para preguntarles: "¿Quieres ganar un dinerito?"
¿Qué hay detrás de la donación de óvulos?
Pues según nos contó ayer esta profesora, que lleva tiempo investigando sobre el tema, muchísimas cosas.
La ley sobre técnicas de reproducción asistida de 1988, fue la primera ley europea que reguló esta práctica, y la segunda en el mundo. En su exposición de motivos, la ley dice: "Se calcula que en España hay unas 700.000 parejas estériles casadas en edad fértil, admitiéndose un porcentaje del 10/13 % del total, de las que un 40 % podrían beneficiarse de la FIVTE o técnicas afines y un 20 % de la inseminación artificial." Más adelante habla de los avances y de la oportunidad que suponen las nuevas técnicas de reproducción asistida, y también de los problemas "éticos" que plantean, a los que pretende dar respuesta.
Otra razón que se expone para la creación de esta ley es "el respeto a los derechos de la mujer a fundar su propia familia", por lo que la ley "debe eliminar cualquier límite que socave su voluntad de procrear".
17 años después de la aprobación de esta ley, en el estado español hay más de 300 clínicas que realizan prácticas de reproducción asistida. No hay tantas clínicas en ningún otro país eiropeo, en términos absolutos. En internet podemos encontrar unas cuantas, algunas especializadas, como el Institut de reproducció Cefer, en Barcelona, el Iraga, en Santiago, el Fiv en Madrid... En la web de la asociación española de fertilidad hay una lista más detallada. Cada año, alrededor de 4000 mujeres alemanas visitan el estado español para someterse a tratamientos de reproducción asitida. En Álemania no est
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Si no entendí demasiado mal, el editorial de la revista Revolución Neolítica núm. 4 se preguntaba sobre la actualidad de los valores de la revolución francesa (libertad, igualdad y fraternidad), y sobre la posibilidad de que revoluciones o cambios paulatinos logren desarrollar esos valores en el futuro. Los movimientos de protesta estudiantiles y obreros (no se menciona el movimiento feminista) de los 60 y principios de los 70 del siglo XX, serían, en este sentido, una oportunidad perdida. La esperanza de cambio se situaría entonces en “futuras generaciones sin mácula alguna”, que “volverían a la carga para intentar una nueva revolución”, y también en revoluciones provenientes del seno de los países oprimidos.
No voy a detenerme a describir el potencial revolucionario, libre de mácula, que el movimiento feminista tiene, aquí y ahora, para cambiar las cosas, para convertir en placer el dejar de evadirnos de la realidad que nos oprime. Sí que quisiera en cambio dar unos apuntes sobre otra gran -más bien enorme- oportunidad perdida, una etapa de la historia y de la literatura que no desconocemos por casualidad, pero que tampoco por desconocida y olvidada deja de ser importante, al menos para nosotras.
El movimiento feminista moderno tiene su origen en la ilustración. Amelia Valcárcel dice que el feminismo es el “hijo no deseado de la ilustración”, en el sentido de que fue una especie de accidente, una parte de las ideas ilustradas cuya “paternidad” no se quería reconocer. También lo han llamado “el punto ciego de las luces”, el lugar que quedó opaco.
A pesar de que no se hable de ellas en los libros de historia, las mujeres participaron activamente en todas las etapas y procesos –siempre que les dejaron, y cuando, no, también- del período revolucionario francés de finales del XVIII. Estaban inmersas en una sociedad que se presentaba a sí misma en proceso constituyente, y, lógicamente, querían participar en la construcción de esa nueva sociedad. Las mujeres lucharon en distintos frentes, demostrando, además, que había un interés común a todas ellas por mejorar su situación, ya fueran campesinas, nobles o burguesas. Uno de los episodios más conocidos es el de la marcha de las mujeres a Versalles en protesta por el encarecimiento del pan el 5 de octubre de 1789.
Entre 1789 y 1793 las mujeres articularon sus voces para reclamar públicam
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Escribo esto para animaros a acudir a la manifestación de esta tarde contra la violencia de género contra las mujeres.
Saldrá a las 19.00 horas del Boulevard donostiarra. Hay manifestaciones en todas las ciudades, así que si no sois de Donosti procurad enteraros de dónde y cuándo sale la vuestra.
La mani suele ser cortita, media hora o tres cuartos, y nuestros gritos de rigor serán los de siempre. Lo digo porque quizá os haya pasado que habéis ido a una manifestación a protestar por algo, y la gente andaba protestando o reivindicando otra cosa. Aquí no pasa eso. Vamos a lo que vamos. Y se agradece la presencia masculina, que suele ser muy escasa.
Tod@s contra la violencia sexista! Ni una más!

Quisiera hablar un poco sobre la extendida costumbre de que las mujeres, cuando nos presentan a alguien o saludamos a cualquier persona, tenemos que darle dos besos. A mi me ha pasado muchas veces, y seguro que a vosotras también, que he tenido que besar, sin ningún entusiasmo, a algún individuo sudoroso o simplemente desgradable. ¿Nunca os habéis preguntado por qué?
Los hombres, cuando se saludan, utilizan el apretón de manos (o alguna otra fórmula más contracultural); señal de respeto o afecto entre iguales. En cambio, cuando saludan a una mujer, disfrutan del privilegio de besarla, y, creedme, en la mayoría de los casos el privilegio es del hombre.
En mi trabajo, existe un graciosillo que varias veces nos ha gastado la broma de decirnos que era su cumpleaños. Confiadas, las chicas nos acercábamos a él para felicitarle y darle dos besos. Después de los besos, decía: "Es broma, hoy no es mi cumpleaños". Después de gastarnos la bromita 2 o 3 veces, decidí que nunca más volvería a besar a ese individuo. Hace unas semanas se fue de vacaciones durante un mes, y, a la vuelta, lo recibieron con besos y apretones de manos. Yo fui la única que no le besó, y mi jefe me pidió que lo hiciera. Me negué, argumentando que le había dado besos suficientes en sus aniversarios ficticios. ¿Por qué habría de besarle si no me apetece en absoluto, si ni siquiera me hace ilusión que vuelva de sus vacaciones (por mi podía haberse quedado en la India)?
El otro día ví en la tele unas imágenes del parlamento vasco. Su presidenta, Izaskun Bilbao, recibía a 7 hombres en el salón de actos de la cámara. El plano recogía cómo la presidenta daba dos besos a cada uno de los invitados. El formalismo resultaba pesado, porque tardaba tiempo en besarlos a todos, y además la presidenta es bastante bajita, por lo que tenía que ponerse de puntillas para alcanzarlos. ¿No le resultaría mucho más práctico y cómodo darles la mano? A parte de terminar antes, sería una necesaria muestra de autoridad por parte de la presidenta, y de respeto por parte de quienes la saludan. Alguien debería recordarle que es la presidenta del parlamento, y no una chica divirtiéndose en las fiestas del pueblo.
Otro ejemplo de la desigualdad entre mujeres y hombres que representan los dos besos lo encuentro en los guiris. Muchas veces les he oído decir que era un chollo que aquí podían besar a las chicas en la mejilla nada más conocerlas, cosa q
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Nos hemos quedado muy contentas con las clases de Historia que hemos recibido estos días de la profesora Miren Llona. Si antes habíamos visto el movimiento feminista desde el punto de vista filosófico y teórico, durante estos días hemos compartido las luchas de las mujeres reales, de las que (no) pasaron a la Historia. Hemos hecho un viaje alucinante a través de la historia de las mujeres. Para mí era como andar en un túnel oscuro, con Miren iluminando el camino. Los textos de apoyo han sido de lo más reveladores. Hemos comprobado con vergüenza y amargura la legislación misógina y aniquiladora que hasta hace apenas 30 años estaba vigente en el estado español. Creo que a todas nos ha servido para situar y entender muchas cosas.
A ver si puedo explicarlo sin extenderme demasiado, y al mismo tiempo introducir algún que otro texto:
Con el advenimiento del protestantismo, las mujeres del norte de Europa empezaron a vivir tiempos mejores: a pesar de que se les negara el derecho de ciudadanas, su condición de madres comenzó a ser muy valorada, y las mujeres gozaron de cierto respeto dentro de su esfera de influencia, que se limitaba básicamente a la maternidad y a la beneficencia.
No sucedió así en los países católicos, donde la religión era patrimonio casi exclusivo de las mujeres, y los hombres hacían gala de la clásica doble moral. Por eso, dice Miren, cuando una se va a Holanda, por ejemplo, nota que los hombres la tratan de forma más respetuosa. Era la religiosidad, que también profesaban los hombres, la que instituyo esa cultura, que llega a nuestros días.
Y hasta nuestros días llega también el doble machismo "latino". Porque si no era poco con la misoginia religiosa, en España sumamos un nuevo machismo, el liberal. Los liberales españoles, lejos de defender la igualdad entre todas las PERSONAS, comenzaron a sostener "científicamente" que las mujeres eran inferiores las miraras por donde las miraras. Eso creó terribles y amargas contradicciones a las primeras feministas españolas, que sólo podían elegir entre ser "modernas" y reconocer su inferioridad intelectual y mental, o quedarse con la iglesia. Hubo una que no se doblegó ante este nuevo Dios de la ciencia: Emilia Pardo Bazán.
En España, el feminismo empezó, como dice Miren, como un "evento discursivo". Antes de que existiera o hablara la primera feminista, la prensa
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Tengo un disgusto morrocotudo.
El miércoles pasado empecé el master en igualdad de mujeres y hombres del que os hablé hace algunas semanas. Y las dos sesiones que he tenido hasta ahora han sido de lo mas interesantes.
Iturria: Euskal Herriko Unibertsitatea
Tengo un pequeño "bloqueo escritor" (¿cómo se dice eso en la jerga geek?), por falta de tiempo.... Así que he pillau un par de enlaces descubiertos gracias a Ana Elena Pena...
Si os sobran 2.680 euros, tenéis libres los lunes, martes y jueves de 15:30 a 20:30, y queréis convertiros en unas perfectas femócratas vascas, tengo una sugerencia que haceros: el Máster de Igualdad de hombres y mujeres que ofrece la UPV.
Vía Anapena nos hemos enterado del programa (no del todo cerrado) del festival Queeruption VIII de Barcelona.
En esta aldea global en la que vivimos, hay demasiadas cosas por las que apenarse. Hoy me duele esta noticia.
Del 30 de mayo al 5 de junio festival queer en Karcelona :D
Cómo me lo estoy pasando investigando en internet sobre la danza oriental!!! He encontrado unas páginas... ya veréis, ya...
Querido blog:
Cuando empecé a trabajar como becaria allá por el 98, un día que estaba preparando una entrevista (no recuerdo a quién era), le pregunté a mi jefa : “¿Esa, es un poco feminista, no?” Y me contestó: “Cualquier mujer que tenga 2 dedos de frente es un poco feminista”. Aquello me dio que pensar, y después, con el paso de los años, he ido convenciéndome de la necesidad y la justicia de esta causa. Ya sé que a mucha gente no le gusta la palabra feminista: parece denotar que la mujer es mejor, o que debe estar por encima del hombre. Yo lo interpreto de otra forma: es una reivindicación, con un poco de mala leche, por tantos siglos de machismo. Una especie de “cuando seamos tod@s iguales, dejaremos de ser feministas”. Una especie de “lucha armada”, pero con la acción social y la palabra como armas.
El semanario Matraka, que tiene versión en papel (16 páginas a color, gratis con berria y en la UPV) y versión digital, trae un artículo sobre urbanismo e igualdad de sexos. Parece que la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres alcanza cada vez más ámbitos, como por ejemplo el de la planificación de las ciudades. Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/