
El periodismo es una cosa caótica, absurda e imprevisible que, normalmente, nadie sabe a dónde irá a medio plazo. La red internet está provocando cambios profundos en la forma de informar y de informarse. Es un tema amplísimo, pero intentaré dar algunos apuntes que considero importantes.
El primero de todos es el del
modelo de comunicación (emisor-canal-mensaje-receptor, ¿os acordais?): en los medios de comunicación tradicionales, los “mass media”, el modelo informativo es el de una flecha que lanza el EMISOR y que da en la diana del RECEPTOR. El emisor es uno, y el receptor, millones. La posibilidad de “feedback” o de respuesta por parte del receptor es muy escasa o nula. Los medios de comunicación tradicionales que se han implantado en la red, por ejemplo los periódicos, siguen utilizando ese modelo comunicacional antiguo: un emisor, muchos receptores; y así pretenden perpetuar su poder e influencia.
Pero mientras tanto, la red, gracias a su estructura, a su arquitectura distribuida, se ha encargado de democratizar modelos informativos mediante nuevos medios de comunicación al margen de la industria. El viejo esquema emisor-receptor ha muerto: ya no hay receptores, hay “inter-actores”, porque la gente ya no sólo lee, ve o escucha, sino que opina, crea sus propios contenidos, y puede convertirse también en emisor: “Ya no se trata de que emitan un leve feedback, a modo de eco o reverberación, sino que podemos concebir medios -que de hecho ya existen- en los que redactores, lectores y fuentes se intercambian roles, hasta llegar a un punto de disolución de los conceptos puros de emisor y receptor.” Hoy en día cualquiera puede publicar información en la red de forma gratuita y sencilla, y esto es una revolución. El papel de los periodistas tiene necesariamente que cambiar, que mutar.
A esta revolución han contribuido de forma decisiva los “gestores de contenidos”, como los blogs o el periodismo de código abierto. Un gestor de contenidos es un soporte que permite organizar, ordenar y re-aprovechar la información. Una de sus principales virtudes es que permite separar los contenidos de la forma que los presenta. Esto, que parece una tontería, es fundamental, porque hasta ahora no se podía hacer (los sistemas de publicación no podían disociar una cosa y otra), y esto da alas a la reutilización de la información. Los gestores de contenidos también hacen una gestión dinámica de la información, que va cambiando de lugar según las pautas que hayamos marcado (por ejemplo, en los blogs, que salgan las 10 primeras noticias en portada, el sistema de archivo, etc).
El XML (eXtensive Mark Up Language), creado por el
consorcio world wide web es el estándar de los gestores de contenidos, el lenguaje que separa forma y contenido. Ahora ya nos liamos un poco más con las siglas: el XSL (eXtensive Stylesheet Language) es un lenguaje de páginas de estilo que da formato a los documentos XML. O sea, que el XSL es al XML lo que las CSS al HTML. Al mismo tiempo, hay que aclarar que el XML no es un sustituto del HTML, sino un complemento.
Veamos los tipos de gestores de contenidos y los ejemplos de nuevos medios de comunicación que nos podemos encontrar: los blogs, por descontado, ya los conocéis. El periodismo de código abierto consiste en una especie de weblog colectivo, donde los lectores generan los contenidos. El ejemplo más conocido es
Slashdot, y su versión en castellano,
Barrapunto. Estas webs se organizan como una agencia de noticias, en la que los miembros proveen información relevante. Su audiencia es altamente especializada y defensora del código abierto. Cualquier usuario puede proponer temas de interés enviando noticias completas o fragmentos extraídos de fuentes tradicionales de información, de páginas web, etc. Estas propuestas son filtradas por los editores de Slashdot que deciden qué temas se publican (en la práctica, casi todo). Los temas elegidos pasan a inaugurar una nueva cadena de discusión, en la que la dinámica de participación consiste en la conversación entre los diferentes usuarios.
Los medios de comunicación tradicionales tienen mucho miedo del feedback salvaje, y por eso la “comunicación de masas de nueva generación” siempre mantendrá barreras tecnológicas o legales entre emisores y receptores. El hecho de que los lectores escriban el periódico ha debido seducir a algún directivo de recoletos (pensando lo que se ahorraría en sueldos) y ha creado el diario
Qué!, escrito por los lectores pero que aún no he analizado bien.
Vale, todos podemos escribir blogs, pero también todos podemos escribir periódicos en la red, nuestros propios periódicos. Existe un gestor de contenidos muy interesante llamado
Spip, que permite escribir un periódico on-line entre personas alejadas físicamente entre sí. A cada miembro de la redacción se le asigna un perfil: editor, redactor, colaborador... y las funciones que puede ejercer: escribir artículos, hacer cambios en portada... La interfaz se puede personalizar, y una vez decidida la estructura del periódico, publicar es tan fácil como escribir un e-mail: se rellenan los campos de “titular”, “lead”, “cuerpo de la noticia”, “fotos” etc. y se envía. Después, el gestor se encarga de archivar y re-aprovechar la información. Periódicos como
Le monde diplomatique utilizan este sistema, basado en el código abierto. Si queréis consultar más información sobre gestores de contenidos, podéis visitar
cms-spain.com, donde informan sobre este sector en constante evolución.
Y si sois periodistas y estáis interesados en hacer algún master o posgrado de periodismo digital, y además on-line, desde casa, mirad condiciones en la
Iup y en la
Uoc. Son caros, pero el
ayuntamiento de donostia ofrece
becas que financian completamente este tipo de posgrados. Yo lo hice el año pasado, y lo recomiendo totalmente. La enseñanza on-line esta muy-muy bien!!!!